Picasso realizaba ya desde muy joven dibujos con connotaciones sexuales. El eros es una constante durante toda su obra artística. Plasma en sus obras su interés por la sexualidad y la mujer, interés que también se reproduce en su forma de vida, siendo un hombre muy dado a la vida nocturna de los cafés, timbas y burdeles. Bien se conoce la fama de mujeriego del artista, debilidad por el género femenino que plasmaba en sus producciones.
Son varias las exposiciones que se han realizado sobre el erotismo en la obra de Picasso.
Sin embargo, dentro de la inmensa producción del artista existe un conjunto de obras más directamente eróticas: sobre todo de dibujos y croquis de cuadernos, guardados en la intimidad de los cajones o de las colecciones privadas, pero también encontramos pinturas y esculturas.
En este blog pretendemos mostrar algunas obras que seleccionaremos y expondremos cronológicamente, permitiendo ver además de los contenidos temáticos la evolución de los estilos del propio artista, que varía según sus etapas, siempre dentro del erotismo y la sensualidad, constantes del pintor.
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